Hay dibujos que parecen venir directamente de un sueño — suaves, surrealistas y llenos de emoción. Esta nueva pieza en mi cuaderno de bocetos es uno de esos momentos.
Dibujé a una chica de espaldas, sentada tranquilamente sobre una nube de flores de peonía en plena floración. Lleva un vestido blanco y delicado, que brilla sutilmente sobre el papel color miel. Su rostro está girado levemente, lo suficiente para sentir su mirada tranquila — como si nos observara desde su mundo de sueños.
Lo que más amo es su cabello — azul cielo, suave y etéreo, como si el cielo mismo fuera parte de ella. No es solo cabello, es atmósfera.
Comencé con marcadores de alcohol para crear las bases, y luego añadí profundidad y detalle con lápices de colores. El papel entonado le da una calidez única y hace que los colores parezcan brillar desde adentro.
Esta obra se siente como un instante suspendido entre la tierra y el aire, entre la suavidad y la fuerza.
Sería hermosa como impresión artística en un rincón tranquilo de tu hogar… o como una calcomanía mágica para llevar contigo — en tu libreta, espejo o portátil — un pequeño recordatorio de detenerte y soñar. ¿Te gustaría que ella aparezca en tu mundo? Tal vez muy pronto esté flotando en mi tienda… 🌸✨
