Hay una magia silenciosa en trabajar con bolĂgrafo. No hay borradores, ni segundas oportunidades — solo lĂneas suaves y decididas que poco a poco se transforman en forma. Recientemente, me propuse el reto de dibujar “El Beso”, la escultura impresionante de Yves Pires, usando solamente bolĂgrafo azul. Y en cada trazo, intentĂ© capturar no solo la figura, sino tambiĂ©n la emociĂłn.
El Beso es más que una escultura — es un instante detenido en el tiempo. Dos figuras envueltas en un abrazo, sostenidas por el amor, por la gravedad, por la entrega. Recrear esa intimidad en papel fue un ejercicio delicado y poderoso. El tono azul le dio un aire onĂrico — como si el dibujo estuviera atrapado entre el recuerdo y la emociĂłn.
Dibujar con bolĂgrafo te obliga a estar presente. No hay marcha atrás. Se trabaja lentamente, capa sobre capa, lĂnea sobre lĂnea, hasta que algo comienza a surgir. No es solo dibujar — es grabar una emociĂłn en el papel.
Esta pieza es un homenaje silencioso — al amor, a la escultura y al arte de dibujar sin prisa. Ojalá te hable al corazón como me habló a mà mientras la creaba.
ÂżTe gustarĂa ver esta obra disponible como impresiĂłn artĂstica? DĂmelo. Este beso azul podrĂa encontrar pronto su nuevo hogar… đź’™
