Últimamente he estado explorando una hermosa forma de experimentar creativamente: combinar acuarela con bordado sobre tela. Esta obra nació de un momento tranquilo e inspirado: un retrato pintado a mano sobre tela de algodón tensada en un bastidor, donde pinceladas suaves y delicados hilos se entrelazan como poesía.
Comencé pintando con acuarela directamente sobre la tela, aplicando capas de color con muy poca agua para evitar que se corriera. La tela se comporta de forma distinta al papel: cada gota cuenta. Hay algo mágico en ver cómo el pigmento se funde con la textura del algodón, haciéndose parte de ella.
Cuando el retrato cobró vida, bordé una corona de flores y hojitas sobre el cabello del personaje. El volumen del hilo sobre la suavidad de la pintura aporta una riqueza silenciosa. También bordé los bordes del cuello de su camisa, dejando que el detalle textil hiciera que el personaje cobrara aún más presencia, como si diera un paso desde el pasado hacia el presente.
Lo que me atrae de este tipo de trabajo es mi amor por la experimentación y mi deseo profundo de crear belleza: algo suave, elegante y con alma. El bordado tiene ese encanto de antaño, y al combinarlo con la pintura, se convierte en una forma de narrar historias en capas.
Si eres de las personas que valoran lo hecho a mano, lo personalizado y lleno de significado, me encantaría crear un retrato único para ti. Puede ser de alguien querido, de ti misma(o), o una figura simbólica. No se trata solo de un parecido, sino de capturar una emoción. Algo atemporal. Algo que conecte el legado con la expresión contemporánea. Algo que convierta la memoria en arte.
Esto no es solo un retrato. Es una pieza para atesorar.
Si te interesa encargar un retrato personalizado en acuarela y bordado, no dudes en escribirme. Creamos juntas(os) algo significativo, que hable a tu corazón y perdure en el tiempo.
—
Envíame un mensaje privado o un correo para reservar un encargo personalizado. Cupos limitados cada mes.
Hecho a mano con amor, pinceladas e hilos.
