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Cómo cuidar de tus pinceles
Normalmente, para los profanos en la materia, el pincel se reduce a un trozo de plástico o madera con un poco de pelusa en el extremo gracias a la cual podemos coger pintura y dar color en el lienzo o papel. Sin embargo, los pinceles son un elemento esencial para el artista y su cuidado es todo un arte en sí mismo. Existen muchísimos tipos de pinceles que se utilizan y dividen según los diferentes pigmentos que se vayan a emplear, como óleo, acuarelas o acrílicos, y en función del pigmento, el pincel necesita unos cuidados diferentes para lograr que tenga más “pinceladas de vida”. En el siguiente artículo te voy a contar brevemente cómo los cuido yo.
Pinceles de acuarela
Los mejores pinceles para trabajar con acuarela suelen estar hechos de marta natural, marta sintética o nailon (sí, has leído bien, he dicho marta, que además de ser un nombre muy bonito de mujer es un tipo de animal semejante a una comadreja)

La habitual es limpiar este tipo de pinceles con agua, que suena como algo normal y fácil pero que tiene su “intríngulis”. Y es que el problema es que algunos artistas dejan el pincel en el agua durante demasiado tiempo, por lo que al final el pobre pincel se estropea ya que estos pinceles tienen el mango de madera por lo que si se deja durante mucho tiempo a remojo, la madera va a succionar el agua y a ensancharse, perdiendo finalmente su forma original. Digamos que el tiempo máximo en agua no debería ser mayor de 10 minutos.


Por otra parte, cuando las brochas están mojadas, debes colocarlas boca abajo – el pelo ha de estar apuntando al suelo- para que las cerdas estén hacia abajo y de esta forma el agua no corra hacia el mango de madera y lo deteriore. Lo que yo hago para mantenerlo así si no tengo un soporte especial para sujetar el pincel es poner cinta adhesiva de doble cara alrededor de una taza o algo parecido y pegar el pincel.
Pinceles de pintura al óleo
Este tipo de pinceles suelen estar hechos de marta sintética, pero no de marta natural ya que el pelo natural es muy suave y para trabajar con óleo no va a servirnos.
A la hora de comprar un pincel, encontrarás muchos precios diferentes, pero no tienes que comprar los pinceles más caros para empezar; yo tengo pinceles baratos y bastante normales y lo que hago es cuidarlos muy bien para que duren más.
Con los pinceles para pintura al óleo mientras estás pintando tienes que limpiar el pincel con un trozo de tela o papel de celulosa – papel de cocina por ejemplo- para deshacerte de la pintura en el pincel y luego has de usar trementina para limpiarlo antes de usar otro color. Sin embargo, la trementina o los disolventes utilizados en la pintura al óleo pueden destruir algunos tipos de pinceles sintéticos, pero siempre que los limpies solo mientras cambias de color no será un gran problema. Recuerda, los disolventes son ácidos y se comen las cerdas, por lo que has de usarlos lo justo para limpiar el pincel.
Finalmente, cuando termines de pintar al final de una jornada, limpia el pincel totalmente con un pañuelo de papel y luego un poco de trementina; posteriormente coge un tarro o una taza y colocar un poco de jabón para fregar platos en su interior. Deja los cepillos inmersos en el jabón durante un día – así se eliminará el resto de la pintura; cuando los vayas a usar de nuevo, simplemente límpialos con agua corriente, sécalos y …¡a pintar de nuevo!

Conclusiones
El cuidado de nuestros pinceles es fundamental para que podamos plasmar sobre el lienzo lo que deseamos. Los consejos que te he dado son muy sencillos y como habrás visto, fáciles de implementar – agua, jabón, papel de cocina…- por lo que no hay excusa para no cuidar de nuestras pequeñas herramientas de trabajo! Espero que te hayan servido de ayuda 🙂
Si tienes cualquier consulta o comentario que quieras hacerme, no dudes en contactar conmigo.